sábado, 9 de noviembre de 2013

Difícil pero no imposible

Y entonces llegué a un punto en el que debía elegir entre resignarme con lo que había, aceptar lo que tenía aunque no me llenaba completamente o buscar algo totalmente distinto que me completase como persona y que fuera como yo siempre he querido que fuese.

Si no me hubiese parado a pensar, sin duda, hubiese optado por la segunda opción. Sé que lo hubiese abandonado todo y empezaría desde cero para así buscar lo que en realidad necesitaba. Sin embargo, por un momento, me paré a pensar en todo lo ocurrido hasta ese momento y el miedo se apoderó de mí.

Era todo tan confuso... Si abandonaba, mi vida cambiaría por completo, pero ¿era eso lo que realmente quería? Da miedo solo pensar que podía llegar a perder todo lo que un día quise y me hizo feliz. Miedo a arriesgar pero sobre todo a perder porque, si consegía mi propósito, perfecto pero ¿y si no?

¿Y si después de arriesgar lo perdía todo? Sabía que despúes de mi elección no habría marcha atrás y también sabía que es muy difícil conseguirlo, por no decir medio imposible, tanto que lo que quiero no existe y posiblemente solo sea una imaginación más. También miedo al fracaso porque cabe la posiblilidad de que si arriesgaba y todo no salía como quería, entonces, habría perdido todo lo que por un momento me parecía infinito... Porque no terminaba de completarme pero fue el motivo de mis sonrisas al menos de vez en cuando.

 Y ahora la decisión ya está tomada...

Sara

No hay comentarios:

Publicar un comentario