sábado, 9 de noviembre de 2013

Difícil pero no imposible

Y entonces llegué a un punto en el que debía elegir entre resignarme con lo que había, aceptar lo que tenía aunque no me llenaba completamente o buscar algo totalmente distinto que me completase como persona y que fuera como yo siempre he querido que fuese.

Si no me hubiese parado a pensar, sin duda, hubiese optado por la segunda opción. Sé que lo hubiese abandonado todo y empezaría desde cero para así buscar lo que en realidad necesitaba. Sin embargo, por un momento, me paré a pensar en todo lo ocurrido hasta ese momento y el miedo se apoderó de mí.

Era todo tan confuso... Si abandonaba, mi vida cambiaría por completo, pero ¿era eso lo que realmente quería? Da miedo solo pensar que podía llegar a perder todo lo que un día quise y me hizo feliz. Miedo a arriesgar pero sobre todo a perder porque, si consegía mi propósito, perfecto pero ¿y si no?

¿Y si después de arriesgar lo perdía todo? Sabía que despúes de mi elección no habría marcha atrás y también sabía que es muy difícil conseguirlo, por no decir medio imposible, tanto que lo que quiero no existe y posiblemente solo sea una imaginación más. También miedo al fracaso porque cabe la posiblilidad de que si arriesgaba y todo no salía como quería, entonces, habría perdido todo lo que por un momento me parecía infinito... Porque no terminaba de completarme pero fue el motivo de mis sonrisas al menos de vez en cuando.

 Y ahora la decisión ya está tomada...

Sara

miércoles, 3 de julio de 2013

Escribe todo lo que sientes, siente todo lo que escribes

Nunca he sabido explicar con las palabras correctas mis sentimientos, tampoco se me ha dado bien escribir. Siempre hay una primera vez para todo y pienso que ha llegado mi momento. Es cierto que los principios no son fáciles, pero no por eso hay que pensar que no es posible. Siempre he pensado que la vida es mejor gracias a esos momentos de superación o al menos de intento de superación.  Para mí es un reto saber expresar mis sentimientos por escrito y que además exista alguien que me entienda aunque a veces ni yo misma me entienda. Posiblemente, cada persona tenga sus propias aptitudes y entre las mías no esté escribir pero lo importante no es llegar a la cima, sino nunca dejar de subir. Escribir no solo es poner palabras una detrás de otra, es más que eso, es saber colocar cada palabra en su lugar y encontrar armonía entre ellas.

Sara

martes, 2 de julio de 2013

No trates de entenderme, ni yo misma lo hago.

No sé cuanto tiempo llevo queriendo empezar un blog, he perdido la cuenta. Ahora, por fin, es verano y posiblemente tenga más tiempo para mí con el que no contaba antes.
Disculparme, primero me presento. Soy Sara, acabo de terminar 1° de bachiller, mis notas han ido bastante bien pero no temino de sentirme bien conmigo misma. Es posible que no lo entendáis ahora, ni yo misma lo entiendo.

Cansada de infinitos va a ser un lugar donde pueda expresar mis pensamientos, recuerdos, mis momentos vividos,... Cuando parezca que nadie me escucha o prefiera no preocupar a nadie con mis problemas, vendré aquí y me desahogaré escribiendo. No os preocupéis no os voy a preocupar con mis problemas.

Os estaréis preguntando, ¿por qué Cansada de infinitos y no otro título? En primer lugar, debo deciros que no se me da bien ponerle nombre a las cosas. De pequeña cuando tenía una mascota y me preguntaban por su nombre, me lo inventaba y cada vez decía un nombre diferente, el primero que se me venía a la cabeza. Algo parecido ha pasado con este blog, después de varios días pensando, Cansada de infinitos ha sido el nombre elegido. Estoy cansada de promesas que se olvidan, de infinitos que nunca que cumplen... Por eso, no os voy a prometer que escribiré cada día, ni que mis textos serán lo mejor que habéis leído nunca porque posiblemente no será así. Si os digo la verdad no es un título que me defina, pero el título perfecto está aún por venir. Ya se sabe que lo bueno se hace esperar...

Sara